lunes, 17 de marzo de 2014

Los kilos del postparto


Ya sabemos que por desgracia la delgadez sigue estando de moda. Yo siempre he tenido tendencia a engordar. Desde dónde alcanzo a recordar, siempre he estado acomplejada por el tema de los kilos.

En mi vida, hasta ahora 4 veces me he puesto a dieta en condiciones, con controles semanales y demás:
  • La primera justo al empezar la facultad. Fue la vez que más kilos me sobraban.
  • La segunda, a los meses de casarme. La vida en pareja supuso un descontrol en mi alimentación bastante importante y decidí ponerme a dieta antes de que el tema se me fuera de las manos.
  • La tercera, tras el postparto del Peque. Recién parida estaba estupenda, pero el postparto, las comidas descontroladas, cenar lo primero que pillaba… en mí se tradujo en exceso de kilos.
  • La cuarta y última es ahora, exactamente por los mismos motivos de la tercera.

Al incorporarme al trabajo me sobraban unos 6 kilos. Nadie me dijo lo estupenda que estaba, claro, aunque yo creo que estaba estupenda, a pesar de que me sobrara algún kilito. Tras de mí han habido más mamis incorporándose de bajas maternales, a cada cual más delgada, y por tanto más piropeada.

Hoy en concreto ha habido una que me ha dejado helada. Mi compañera ha venido en los huesos, literalmente. Ya tuvo un problema con el tiroides que le hizo quedarse en el chasis durante el embarazo, y yo diría que está hasta demacrada. Y sin embargo… ¿cuáles han sido los comentarios de la gente? Pues que está divina, que qué bien le sientan los embarazos (era el cuarto), que qué guapísima…

En fin… no es que yo valore especialmente ese tipo de opiniones por parte de mis compañeros de trabajo, pero me entristece ver cómo la delgadez sigue siendo para la mayoría símbolo de belleza, aunque roce la enfermedad…

Menos mal que yo encontré quién me ve divina siempre, no importa los kilos que vaya acumulando. Uno de mis puntos débiles siempre ha sido la autoestima, y él me equilibra en eso, como en todo.

Ojalá mis peques no tengan que sentirse nunca mal por el tema de los kilos, ya sea por exceso o por defecto, o por su apariencia en general. Ojalá siempre se quieran y sean objetivos con la imagen que les devuelve el espejo. Espero que en eso no salgan a mí, creo que en esto los papis podemos ayudar mucho.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Mamá de dos

Aunque me parezca increíble, llevo ya 4 meses siendo mamá de dos. Siento haber estado este tiempo tan desaparecida, pero si me resultaba complicado actualizar cuando sólo tenía a mi Peque, ahora es mucho peor. Y es que el Chiquitito duerme muy poquito de día, y me deja muy poco margen.

Y no es porque no tenga cosas que contar... En mi cabeza fluyen constantemente muchas ideas y sentimientos que me gustaría compartir. Quisiera hablar...
  • De cómo fueron mis dos partos, el segundo finalmente espontáneo, y express.
  • De mis dos experiencias con la lactancia materna, en eso como en todo son muy diferentes.
  • Del baño de humildad que está suponiendo para mí esta segunda maternidad. Creo que mi experiencia con mi Peque me está sirviendo de muy poco con mi Chiquitito, que prácticamente cada día se reinventa y no sigue un patrón regular en nada. Peque siempre fue de ir mejorando, sin embargo el Chiquitito da pasos hacia adelante y hacia atrás de forma aparentemente aleatoria. Eso para mi cabecita cuadriculada es todo un reto.
  • De las nuevas sombras que ha traído esta segunda maternidad.
  • De lo mayorcito que está mi Peque, de lo que quiere a su hermanito, de cómo fueron sus comienzos como hermano mayor...
Y como éstas, mil cosas más. Ojalá inventaran una herramienta que permitiera escribir las entradas en borrador con sólo pensarlas, ¡todo se andará! (tomen nota señores de Google :-P)

Aunque estamos atravesando un pequeño bachecillo ahora mismo, fruto sobre todo de un virus que acaba de pasar el pobre mío, tengo que decir que el Chiquitito es un bomboncito, guapo a reventar, mimoso y risueño. Con una de sus sonrisas hace que a una se le quiten todos los agobies y que olvide la falta de sueño.

Después de esta entrada, no sé cuándo volveré a actualizar, ni a coger un ritmo de publicación. En cualquier caso, quería daros las gracias por haber estado cerquita, y haberme dando ánimos en los duros comienzos.. :-*

jueves, 25 de julio de 2013

¿Hay cuerpos que no se ponen de parto solos?

Yo creo que sí, y que el mío es uno de ellos. 

Este viernes hago 41 semanas y mañana tengo cita para monitores. No es una certeza absoluta, pero tengo asumido que si ven cualquier signo de sufrimiento me dejaran ingresada para la inducción. 

Mi primer parto también fue inducido a las 41 semanas. En aquella ocasión porque, en principio, tenía poco líquido. Cuando me rompieron la bolsa para desencadenar el proceso resultó que de poco líquido nada, pero estaba manchado, así que vino muy bien igualmente. 

Me hacía mucha ilusión ponerme de parto sola en esta ocasión. Al igual que entonces, hemos probado con todo lo que se conoce para intentar arrancar el proceso de manera natural: andar, escaleras, tener relaciones (la mejor sin duda ;-))... Pero nada, los peques se me atrincheran en la tripota y no hay manera de que salgan por propia iniciativa. Es cierto que en esta ocasión he notado bastante más actividad que en la anterior (¿tal vez estaba entonces menos pendiente?): contracciones de todo tipo, dos amagos serios la semana pasada que quedaron en nada, pinchazos varios... Pero no ha sido suficiente. 



A medida que he ido conociendo a otras mamis me he dado cuenta de que no ponerse de parto sola en un segundo embarazo, es bastante común cuando tampoco te pusiste sola en el primero, lo que me hace pensar que es algo en cierto modo genético, e incluso hereditario. Cuenta la leyenda que mi padre nació con más de 5 kilos, y aunque por desgracia no tengo a mi abuela para preguntarle, pienso que tal vez tuviera un embarazo más largo de lo habitual, y que por eso mi padre nació tan grande. Antes no había los mismos controles que ahora, está claro... 

Lo mejor de esta ocasión es que si mañana me dicen de quedarme, no me cogerá tan tremendamente desprevenida. Ya he hablado con mi Chiquitín y le he explicado que tal vez mañana le inviten a salir, y que mami intentará hacerlo lo mejor posible. 

¿Lo peor de esta vez? Al igual que hace dos años y medio, tener que escuchar a propios y ajenos dando su opinión sobre el hecho de estar cumplida, entera, con la barriga muy alta... y no poder responder con un par de frescas, tal y como me gustaría. 

¿Cuál es vuestra experiencia con el tema de la inducción? ¿Ha sido necesaria en sucesivos embarazos o cada caso ha sido distinto?